| Vivimos corriendo y eso se refleja en nuestra forma de comer
Aprender a comer bien desde la infancia y adquirir buenos hábitos alimenticios son claves para un óptimo desarrollo físico y psíquico durante el crecimiento, a la vez que constituyen una de las mejores garantías para llegar a ser un futuro adulto sano. Comer bien es un placer, pero sobre todo una necesidad. La falta en la dieta de productos básicos como frutas, verduras y pescado azul convierte a muchos chavales de hoy en día en candidatos a padecer dolencias graves cuando lleguen a la edad adulta. La nutricionista oñatiarra Amaia Díaz de Monasterioguren acaba de publicar en tres idiomas el libro Comer y crecer (Ediciones Ttarttalo) en el que combina consejos nutricionales con más de 200 recetas ricas y saludables. Una guía sencilla, amena, práctica y muy completa para la gran aventura de la alimentación.
-Un estudio del Observatorio de Nutrición Infantil que acaba de ver la luz dice que uno de cada cuatro niños vascos come mal. ¿Qué podemos hacer?
-Reparar en por qué comen mal, y preguntarnos cómo estamos nosotros a la hora de darles la comida, de preparársela. Vivimos corriendo y esto se refleja en la manera de comer y en los alimentos que ingerimos. Tenemos que parar, escuchar y mirarles.
- Según los especialistas una de las causas principales de la deficiente alimentación, es la cesión por parte de los padres a los caprichos y deseos del niño. Por no discutir o alargar en exceso las comidas o por comodidad se les ofrece sólo lo que les gusta. ¿Es esto síntoma de que no nos tomamos realmente en serio la alimentación?
- Creo que sí existe una preocupación, pero que deberíamos fijarnos más en la variedad de alimentos que consumimos (somos muy monótonos), en la cantidad que presentamos (platos muy grandes) y el tiempo (tanto en la hora de comer, como en la elaboración del plato). Con muchos niños, por ejemplo, cuando la cena es el problema (están cansados, irritados) y no quieren cenar, funciona muy bien eliminar o reducir la merienda y adelantar la cena. Nuestros hijos conocen nuestras debilidades. Nos da pena dejarles sin comer, pero hay que tener en cuenta que viven en la abundancia y no se van a morir de hambre. Tenemos que ser firmes y no ceder a sus chantajes emocionales.
- ¿Cómo surgió la idea de publicar este libro?
- Somos lo que comemos y si desde pequeños les enseñamos a los niños a tener un contacto directo con los alimentos (huerta, compra directa, elaboración, etiquetado), a cocinar y a comer sano, les hacemos el mejor regalo que se le puede hacer a un hijo. Además lo que se prepara con amor y paciencia se nota.
- ¿Cree que hay que fortalecer la cultura de la cocina?
- Cada vez son más los jóvenes que vienen a la consulta buscando asesoramiento a la hora de organizar las comidas de casa. Antes llegábamos y la mesa y la comida estaban preparadas por amatxos y amonas. Ahora los tiempos han cambiado, vivimos de prisa, pero todo es organizarse. Preparar un plan, hacer la compra con la lista, cocinar algunos días por semana y dejar comidas preparadas que sólo tengamos que calentar.
- Los estudios dicen que se desayuna poco y mal.
- La principal comida del día es el desayuno, pero es un momento delicado en muchas casas. Sobran las prisas y no siempre hay hambre, por lo que muchas personas, pequeños y grandes, salen de casa sin desayunar. Los últimos estudios han rebelado que las personas que no desayunan tienen más problemas con el peso, debido a que tienden a picotear a lo largo del día.
- La mayor parte del ejemplar la componen las recetas, todas ideadas y cocinadas por usted. ¿Son fáciles de realizar o exigen ser un poco manitas en la cocina?
- He querido hacer un recetario sencillo, con recetas de siempre. No debemos olvidarnos de cocinar y hay que darle más utilidad a la cuchara. Animo a la gente a comer sobre todo legumbres, verduras y sopas y a optar por productos naturales y de temporada. Tenemos la suerte de tener a mano un montón de alimentos para comer sano.
-El libro ofrece además una serie de indicaciones sobre el valor nutritivo de las recetas, los acompañamientos, las variantes que pueden realizarse partiendo de la misma base, algo poco habitual.
- He querido hacer un recetario sencillo. Como dietista nutricionista, he incluido la función que tienen los alimentos y las necesidades nutricionales de los niños.
Para mí, lo interesante, no son las calorías, me importa lo que nos aporta cada plato. Distinguir qué es un primer plato, un segundo plato o un plato único, me parece esencial . Cada vez estamos incluyendo más alimentos de origen animal y pocos platos de origen vegetal (legumbres, cereales y verduras). Sin ser radical, me gustaría animar a la gente a reducir los platos y a preparar uno de verduras con una legumbre.
- ¿Cuáles son los alimentos de consumo diario?
- Una herramienta básica, que debemos de tener en cuenta todos los días es la pirámide alimenticia. En la base están los cereales, frutas y verduras que deben consumirse diariamente. No debemos olvidar lo importante que es beber agua y evitar el sedentarismo.
- ¿Cuáles son los alimentos que habría que eliminar?
- Nunca prohibo nada. Los alimentos que están en la punta de la pirámide son los dulces, precocinados, bollería y fritura. Lo ideal sería consumirlos ocasionalmente.
- Las verduras, las legumbres y los pescados son los patitos feos de la alimentación infantil. ¿Qué se puede hacer para hacerlas más atractivas?
- Propongo jugar con los colores, formas, texturas e incluso disfrazar alimentos. A la mayoría de los niños les cuesta hacerse a las novedades y es normal que la primera reacción sea toquetear y jugar con la comida para terminar rechazándola. Hay que tener en cuenta que los niños necesitan paciencia, cariño y seguridad. Mi consejo es dejar la presentación de nuevas recetas para el fin de semana, para los mediodías del sábado y el domingo. porque a la hora de la cena se llega cansado.
Fuente: megainformes.com
|